lunes, 19 de noviembre de 2012

¡NO BASTA!


Voy a hacer extremada alusión a lo ocurrido con la violación a una menor de edad en el Club Centenario mientras se desarrollaba una fiesta, según la información publicada. Y es que resulta que esta situación me hizo pensar en muchas cosas.

Creo que se ha perdido el respeto en todos los estratos sociales y que ya nadie se salva de la inseguridad. Pero en lo que pienso es que tantos valores perdidos hay que jóvenes se dedican a dopar a una menor para complacer sus más bajos instintos y para variar otros apoyan el acto grabándolo y luego amenazan  con hacerlo público.

Ahora hablamos de que el presunto y principal implicado en el hecho tendrá cuatro meses de prisión domiciliaria pudiendo asistir al colegio para rendir los exámenes finales. Pero estando en su casa sólo va a fomentar más el ocio y su mente morbosa… Otra debería ser la pena, ya que esa joven quedará con secuelas imborrables.

Peor aún el hecho de que otras jóvenes se burlen del suceso. Esas son situaciones que vemos y no se puede creer la crueldad con la que se expresan o el mundo en que viven los adolescentes de hoy en día –en un gran porcentaje porque en ningún caso se puede generalizar- .

Mucho empieza por la casa y la enseñanza que les demos –seamos ricos o pobres-. Comprendo que no basta sólo con comprarles a nuestros hijos juguetes, útiles o ropa, no todo se basa sólo en lo material.

Como padres tenemos la misión y el compromiso de acompañar cada paso de nuestros hijos desde que empiezan a caminar hasta hacerlos personas de bien. Sobre todo inculcándoles los valores prioritarios para regirse en la vida.

Hay que empezar por el respeto hacia uno mismo y los demás, el amor al prójimo, ser siempre humilde y servicial, no juzgar a los otros por su condición social, ser responsables, hablar siempre con la verdad, no actuar con violencia entre otras cosas.

Hay que jugar con ellos, ayudarles a hacer sus tareas, compartir con ellos ideas, pensamientos y reflexiones. Escucharlos si tienen dudas o miedos, contarles cuentos cuando son chiquitos. Todo eso ayuda, pero estoy convencida que la formación viene desde los primeros años de vida.

No abandonen a sus hijos pensando que  con lo material ya está todo bien, depende de nuestro rol como padres para que ellos no sean víctimas ni victimarios de la sociedad que hoy vivimos!

SOLO EL AMOR!!


Todos los días comprendo más a fondo lo difícil que es ser mamá.. eso sí es lo más lindo del mundo! A veces mi hija de 8 meses me hace cada cosa que mi paciencia quiere huir, pero como dice mi esposo da gusto ver que no se queda quieta un segundo tiene todas las pilas y eso significa que esta sana!

Es cierto no hay nada mejor que saber que está en buenas condiciones de salud porque cuando los hijos están enfermitos con tan sola una gripe se siente terrible.

Ver su sonrisa, sus dos dientecitos, sus intentos por decir chau con movimientos suaves o de decir este este este! Jaja es lo mejor que le sale! Es una situación inolvidable y que no tiene precio alguno.

Pero a parte de esa gran responsabilidad -que implica no sólo cuidarle, sino hablarle y jugar con ella a pesar del cansancio y forma parte de este gran rol- también no hay que olvidar el rol de esposa y amiga que incluye un montón de cosas.

Hay que cuidar todos los retenes, un descuido a veces puede costar muy caro y hacernos muy infelices.
El amor es un sentimiento demasiado sublime y hermoso hablando en todos los sentidos que puedan expresarse. Vivirlo es un placer inmenso y más si encontramos a esa personita que cae exacto a nuestras vidas.

Hay que estar en todas –porque siempre hay abejas queriendo picar- pero también se necesita de seguridad para tener una sana relación. No podemos vivir en torno a todo lo que hace el otro olvidándonos de nosotros y nuestras cuestiones, eso termina siendo dañino.

Para mí la teoría de que “si se queda contigo es porque así tenía que ser” es tal cual, porque por algo pasan las cosas sino se queda a tu lado es porque algo mejor vendrá. Pude comprobarlo.

Los pequeños detalles a veces hacen la gran diferencia.. y no hay que dejarlos de lado.

Cada momento se debe vivir con amor y alegría porque eso es lo que queda y lo que vale!